Bienvenido a mayoresdecórdoba

Martes, 13 de Noviembre

organizado
financiado
post-img

A mis hermanos: Pepe y Belén

Estaban a mi lado cuando más lo necesitaba

Decimos que la familia no se escoge y es verdad. ¡Bendita sea mi familia! Con sus diferencias e historias. Lo digo con letras mayúsculas.

La vida me ha hecho atravesar momentos muy duros. Me operaron urgentemente, aún me estoy recuperando. Esto fue en junio, y allí estaban ellos. Insuflándome fuerzas: yo en el quirófano y ellos esperando el resultado.

Pasados diez días, me amputaron una pierna, la derecha, y ahí estaban ellos. No encuentro palabras, no las hay, para agradecerles todo lo que hacen por mí.

Su desvelo, su apoyo, su ánimo… Podría seguir, pero no quiero ponerme pesado. Sencillamente, no sabía hasta dónde puede llegar el amor fraterno. Quiero que sepan, que muy lejos, mucho más de lo que se pueden imaginar.

Han hecho piña conmigo en todos los momentos. Han derramado lágrimas viendo en la situación en que me encontraba; sin ellos, ni mucho menos yo hubiera superado las dificultades a las que he tenido que enfrentarme. Su aliento y apoyo han sido vida y son el principal motor que me mueve a encarar la vida, en esta nueva etapa de mi vida.

No quiero extenderme demasiado, solamente he intentado con palabras deciros que los quiero mucho, mucho. Sencillamente porque se lo merecen y estoy muy orgulloso de llevar la misma sangre.

Hermanos, desde lo más profundo de mi corazón y de mi alma, sólo os digo una cosa: gracias. Gracias por todo. Gracias por haberme dado estas ganas de vivir y el ánimo que me inunda.

Gracias, de vuestro hermano Juan Manuel.