Bienvenido a mayoresdecórdoba

Jueves, 21 de Marzo

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Hijo adoptivo de todos los residentes

Familiar, voluntario y muy querido por todos.

Con casi un siglo de vida no puedo hacer un pequeño resumen de una mujer que cumplirá en octubre 98 años.

Eloísa mi madre, nació en Luque (Córdoba), se casó con un hombre excepcional y por su profesión estuvieron viviendo en varias ciudades de nuestra querida España.

Al final terminaron en Baena (Córdoba) como ellos decían para estar al lado de su hija Pilar, una maestra de Baena.

En el 2012, mi madre perdió a su marido y ella vivió sola acompañada con alguna chica del pueblo, cuando se iba una venía otra, en fin, la vida.

Una noche concretamente el día 27 de mayo se nos cayó nuestra madre y se fracturó 4 costillas, la reconocieron en el Hospital San Juan de Dios y fue el final de vivir ella sola en casa.

¡Ah! Mi madre, Eloísa, siempre nos decía “a una Residencia no me llevéis”.

En ésta situación los 3 hermanos (por edad Juan, Manolo y Pilar) uno vive en Alcalá La Real (Jaén), otra en Baena (Córdoba) y yo aquí en Córdoba, empezamos a mirar residencias y al final nos abrieron las puertas la Residencia Nuestra Señora de los Dolores.

Al paso de los días comprendimos que fue la mejor decisión para mi madre, Eloísa, pues está atendida, cuidada y acompañada.

Ella se ha integrado muy bien, incluso cuando habla por teléfono con su hermana Concha (vive en Manises-Valencia) le dice que se venga a su Residencia porque está muy bien.

El aspecto de mi madre, Eloísa, ha mejorado como del día a la noche.

Cuando me entrevisté con la directora, supe en todo momento que la Residencia nos la estaba enseñando un ángel, toda delicadeza, amabilidad y muchos más adjetivos que se merece.

La Hermana de entonces, cuando le dije que me gustaría ser voluntario y colaborar con la Residencia me dijo estas palabras: “Solamente te digo, ven a verla y no la dejes sola”.

Estas palabras me llenaron de energía  y a la vez me hizo pensar que no solamente tenía que cuidar de mi madre (perdón) visitarla porque como la cuidan en la Residencia es imposible mejorarlo.

Así es que me hice amigo y colaboré con todos los residentes, la dirección me dejó colaborar en unos bingos y os puedo decir que han sido unos momentos muy gratificantes para mí.

No puedo olvidar en este artículo a los trabajadores que componen la excelente plantilla de la Residencia de Nuestra Señora de los Dolores y a la Comunidad de Hermanas de la Consolación. Son todos unos Ángeles siempre con una sonrisa y colaborando en todo. Gracias sois unos buenos profesionales y más aún muy buena gente.

Tampoco quiero dejar en el tintero a los residentes que nos saludamos habitualmente y por ambas partes nos impartimos unas sonrisas…y un ¿Cómo estamos? , ¿Necesitas algo.? Hay una mujer, que es todo bondad y está pasando por un momento difícil pero lo está superando con la ayuda de Dios y con los muchos rosarios que reza, un beso muy grande a todas.

Mi madre, Eloísa, está en la Residencia desde el 7 de junio de 2018.

También quiero hacer mención a los Farmacéuticos de la Farmacia de Capuchinos son dos hombres extraordinarios y llevan el medicamento a las residentes perfecto.

También me he dado cuenta que hay muchos voluntarios que colaboran con la Residencia por ejemplo en la misa de las 12 de los domingos, ellos ayudan a las que van en silla a saltear  ese escalón y acompañarlas al Comedor, sois un encanto.

Mención especial,  a nuestro Fray Ricardo de Córdoba  de la misa de las 12 de los domingos, qué bien y clarito nos explica el Evangelio.

Por último, solamente desear que todas las residentes que Dios y Nuestra Señora de los Dolores,  las mantengan con fuerzas y les dé muchos ánimos.

REFLEXIÓN FINAL: Me he dado cuenta que la sociedad de hoy en día (es mi parecer) ve que la vida es muy bonita cuando se es joven, pero me hago una pregunta.

 ¿Esta sociedad está preparada para cuando seamos mayores y necesitemos ayuda?

Un abrazo y muchas gracias a toda la Residencia Nuestra Señora de los Dolores.

 

MANUEL MORENO CASTRO

HIJO DE ELOISA CASTRO