Bienvenido a mayoresdecórdoba

Jueves, 21 de Marzo

organizado
financiado
post-img

Historias de una vida

Un cachito de mi vida

Carmen Ruíz Prados es mi nombre y nací en abril del 33, así que echando cuentas… ¡85 años tengo! He vivido de todo en estos años.

Muy chiquita quedé huérfana de padre, pues murió en la guerra. En aquellos años vivíamos en el campo, pero al acabar la guerra mi madre y mis hermanos volvimos al pueblo.

Mi madre pidió a las monjas que me admitieran en su colegio. Al principio se lo negaron pero, al ser huérfana de guerra, al final me admitieron. Allí aprendí a leer, escribir, echar cuentas, bordar… y allí hice la Primera Comunión. Hasta los 14 años estuve con ellas.

Como me gustaba mucho bordar y mi tía era sastra, aprendí a coser. Un día, por la calle, vi un panfleto en el suelo para hacer un curso de costura por correspondencia. Fui a correos y todos los meses me mandaban unos libros y unas tareas que yo volvía a mandar y así conseguí mi título de Corte y Confección.

En el paseo de mi pueblo conocí a Alberto, el que sería mi marido y padre de mis hijos. Al año de novios nos casamos, vinieron los hijos, 2 varones primero y luego la niña.

En el pueblo no había mucho trabajo, así que como muchas familias de Hinojosa de Duque, decidimos que era mejor marchar a Barcelona. Durante los años que estuvimos allí, mis dos hijos mayores se quedaron con mi madre en el pueblo y la pequeña marchó con nosotros. A los poquitos años regresamos, pues a mi marido le ofrecieron un puesto de trabajo y así podíamos volver a estar toda la familia juntos.

Una vez aquí yo me dediqué a la costura para la calle, cosía muchísimo y me gustaba y con el trabajo de los dos pudimos dar carrera a nuestros tres hijos.

Ahora mi hija vive en Italia y mis hijos aquí. Yo vivo sola en mi casa, pues mi marido hace años que murió, aunque tengo que decir que mis hijos viven pendientes de mí, y como tienen que trabajar, pues me dijeron que podía venir a este centro para estar acompañada de mis amigas, charlar, hacer manualidades, excursiones, ejercicios para la memoria, enseñarle a las muchachas a coser… Y tengo que reconocer y agradecerles estar aquí, pues los días se pasan volando y estoy muy feliz con mis amigas y las muchachas.

Me hubiera gustado disfrutar de mi padre, pero en general me siento muy satisfecha de mi vida, de lo aprendido y de la fuerza que nos dio mi madre.

Carmen Ruíz Prados

Usuaria del CDM El Carmen

Hinojosa del Duque