Bienvenido a mayoresdecórdoba

Martes, 13 de Noviembre

organizado
financiado
post-img

La historia de mi vida

Un enfermo de Parkinson con mucha fuerza

Me llamo Justo Bascón García, tengo 69 años, nací el 1 de octubre de 1949 en Montalbán de Córdoba, y aquí voy a escribir mis memorias para todo aquel que le interese leerlas.

Estoy casado con Josefina Montaño Cobo y, fruto de nuestro matrimonio, hemos tenido tres hijos: Justo Antonio, Jorge y José Guzmán. Estoy muy orgulloso de ellos. Justo Antonio es piloto, capitán de vuelo e ingeniero naval e industrial. Jorge trabaja en temas agrarios y le va bastante bien y José Guzmán estudia Ingeniería Eléctrica.

Yo nací y viví en Montalbán hasta los años 70 en los que me fui a Barcelona a trabajar en los albañiles. En aquellos momentos sentía que el pueblo se me quedaba pequeño. Regresé de Barcelona para hacer la mili en Ceuta y un poco tiempo después nos casamos y nos fuimos a Alemania. Allí Josefina se quedó embarazada y con un embarazo muy penoso decidimos volvernos al pueblo, donde teníamos trabajo y la compañía de la familia, que mucho se echaba de menos. Tengo que decir que nos vinimos enamorados de Alemania, tanto que, 40 años después volvimos a visitar el país germano.

Cuando nos volvimos a España trabaje en el campo sembrando de todo, pero mis inquietudes no paraban y, a través de un familiar árabe, conseguí un trabajo en Libia, y allí que me fui. En este país trabajé sembrando de todo, olivos, granados, higueras… Aunque me vine antes de ver el fruto de nuestro trabajo, ya que la situación política de aquella zona, al igual que hoy día, es bastante insegura.

Una vez en España, ya me centré en trabajar en mi propia tierra, que es más rentable que trabajar para otro. Creé una empresa de servicios agrícolas dedicada exclusivamente al sector de la aceituna, así llegué hasta los 65 años que me jubilé.

Pero, como todos sabemos, la vida es incierta y como regalo de jubilación me esperaba un diagnóstico de Parkinson, una noticia que me cayó como “un jarro de agua fría”. Desde este momento estoy aprendiendo a vivir con la enfermedad y, por supuesto, a luchar contra ella, porque yo quiero seguir siendo al 100% Justo Bascón García. Le tengo que agradecer a mi mujer Josefina, a mis hijos y a mis nietos su apoyo incondicional y la fuerza que me transmiten para seguir adelante.

También quiero destacar que llevo más o menos un mes acudiendo a la Unidad de Estancia Diurna Afademon, en mi propio pueblo, donde me encuentro maravillosamente y muy animado, hasta el punto que la psicóloga del centro, Mª José, me ha convencido para escribir este artículo, les agradezco toda su atención y espero estar aquí con ellos mucho tiempo.