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Martes, 13 de Noviembre

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Mi vida en el Centro de Día «Las Villas»

Somos como una gran familia que nos ayudamos los unos a los otros

Hoy os quiero contar cómo ha cambiado mi vida desde que ingresé en el centro de día de Dos Torres. Todo comenzó a raíz de una enfermedad, una hidrocefalia. Yo era una persona independiente que vivía en Córdoba de forma autónoma. Tras operarme (con cables como un robot por el cuerpo) me vine a vivir con mi hija a Pozoblanco. No hablaba, no andaba apenas y tampoco tenía memoria. Ella valoró llevarme al centro de día de PRODE de Dos Torres, ya que está trabajando, y le estoy muy agradecida por la decisión tomada.

Cuando ingresé no tenía apetito y los auxiliares incluso me daban de comer. Era dependiente para todas las actividades del día a día. Gracias a sus esfuerzos comencé a salir hacia adelante. Venía en una silla de ruedas, sin posibilidad de caminar nada más que unos pasos. Hacía rehabilitación diaria con la fisioterapeuta con la que poco a poco fui cogiendo fuerza y caminando cada día un poco más. Con los compañeros comencé a hablar y ahora no hay quién me calle. Cada día me encontraba un poco mejor hasta estar como actualmente, que lo mismo canto por Manolo Escobar que te bailo unas sevillanas.

En el centro estoy feliz, hacemos muchas actividades. Todos los días realizamos gimnasia, trabajos manuales y ejercicios para la memoria. Otros días nos vamos de paseo, como a las vaquillas de Dos Torres, al mercadillo o las cruces de Añora. También tenemos fiestas, celebramos todos los cumpleaños, con una tarta y una “festolina”.

Los compañeros y los trabajadores me dicen que parezco un gorrioncillo, pues siempre estoy de un lado para otro.

PRODE para mí es como mi casa, me siento segura, protegida y amada. Tengo muy buenos compañeros y sobre todo tengo a Floren y Azahara. Somos como una gran familia que nos ayudamos los unos a los otros.

Por eso me he animado a escribir este artículo, para agradecerles a todos como me han ayudado a salir hacia adelante.

Gracias a mi querida familia de PRODE.

Pilar García Galiano Ramiro