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Viernes, 22 de Febrero

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Nuevos residentes

Nuevos residentes en la Residencia Santo Cristo de los Remedios

Teresa Morales Moyano: soy de Villa del Río, aunque he vivido en Córdoba durante muchos años. Este mes cumpliré los 87 años. Tengo 3 hijos y están muy contentos de que me haya adaptado tan pronto en esta residencia, además de mis hijos y nietos, las alegrías más grandes me las da mi bisnieta Nadia que es pequeñita. Por mi parte también me encuentro muy feliz, hace ya tres meses que ingresé en este centro, donde todas las señoritas son muy buenas y la profesora (como yo la llamo) es un encanto. Las comidas son estupendas, tenemos 3 cocineras que ponen todo su corazón en las comidas que hacen. Además me gusta que salimos de viaje con frecuencia, hemos estado en la playa, en la feria y próximamente hay programado otro viaje con motivo de la semana del mayor.

 

Ana Ortiz Estrada:  soy de La Rambla. Hace justo un mes que me encuentro en el centro, en el que estoy muy a gusto, tanto que apenas echo de menos mi casa donde vivía sola, motivo principal por el que yo misma decidí ingresar. Conocía la residencia porque está en mi localidad y había escuchado en muchas ocasiones lo bien que se estaba aquí.

Lo que más me llamó la atención es el cariño que dan los empleados. Además tuve la suerte de tener por compañera a una mujer muy buena que precisa de mi compañía constante y mis ayudas y nos hemos convertido en familia. Tengo que hacer referencia a las comidas que hacen y considerándome una mujer muy exigente en temas culinarios, apenas he echado de menos las comidas que yo  preparaba.

 

José Sánchez García: tengo 72 años y soy de Córdoba. Tengo dos hijos que viven en Barcelona y llevo en la residencia 5 meses. Tengo que reconocer que era muy reacio a venir a una residencia, sin embargo mi familia coincidió en que no podía estar en mi casa solo, con los problemas que tenía. Vine a la residencia de La Rambla, sin saber apenas nada, ni siquiera conocía el pueblo, por lo que me sentía un poco apático. Sin embargo conforme pasaron los días me fui encontrando estupendamente, me controlaron el azúcar que tenía muy disparada, y empecé a sentirme mejor, también recibí mucho cariño y mucha amabilidad que es la terapia que yo necesitaba. En todas las fiestas que he asistido me lo he pasado estupendamente y ha salido todo muy bien gracias a la coordinación de todos los trabajadores.

 

Consuelo Obrero Barranco: soy cordobesa. Tengo 91 años y llevo en esta residencia tres meses. Tengo dos hijos a los que quiero mucho y cada uno ha formado su propia familia. Me encuentro muy bien en la residencia y mis hijos están muy contentos. Aunque los principios son duros para todo el mundo en seguida me hice mi sitio aquí. Las compañeros/as son muy buenos y estoy muy unida a muchos de ellos, además participo en todas las actividades que proponen.