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Martes, 13 de Noviembre

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Recetario noriego

Albóndigas y turrones noriegos de la mano de Ana Barrios López

En Añora elaboramos platos típicos para festividades como son bodas, bautizos, comuniones, días festivos, matanzas…

Os voy a hablar de las albóndigas y turrones noriegos. Dos platos típicos de Añora. Estas comidas, y otros platos típicos, las comemos aquí en la Residencia cuando hay días festivos o importantes. Como ahora, el día 1 de noviembre, que comeremos las albóndigas noriegas, por ser el Día de Todos los Santos y, además, el XIII Aniversario de nuestra Residencia.

Albóndigas noriegas:

Para hacer las albóndigas noriegas, necesitamos: carne picada de cerdo o pollo, huevos, jamón picado, migas de pan, perejil, ajo picado, azafrán de color y de hebra, un trozo de hueso de jamón, sal, vinagre, vino y aceite.

En primer lugar, se baten los huevos y se añade la carne picada, el jamón picado, el ajo picado, el perejil bien picadito, la sal, el azafrán de color y las migas de pan. Seguidamente, se mezclan todos los ingredientes con las manos hasta conseguir la masa con la que se hacen las albóndigas.

Después, se le va dando forma con las manos a dicha masa para realizar las albóndigas (como pequeñas bolas). Es muy importante poner en las manos un poquito de vinagre y vino. De esta forma, evitamos que la masa se pegue y le damos el toque de sabor noriego.

Se continúa preparando el caldo. Para hacer el caldo, basta con poner agua a hervir en una olla y añadir un poquito aceite junto con el trozo de hueso de jamón y el azafrán de hebra.

Una vez que el caldo ha empezado a hervir, se añaden las albóndigas y se tapan para que cuezan junto con el caldo. Como último toque, añadimos sal al gusto.

¡Y ya están nuestras albóndigas noriegas listas para comer!

Turrones noriegos:

De postre, podemos preparar nuestros turrones noriegos.

Para realizarlos, necesitamos: huevos, harina, miel y aceite.

Para empezar, se baten los huevos y se va añadiendo la harina que los huevos admitan. Se trata de poner la masa a punto: ni blanda ni dura.

Después, se pone la masa en una máquina de embutir (pero que tenga el embudo muy pequeñito) para dar la forma deseada e ir cortando.

Se continúa poniendo los turrones a secar para, después, cortarlos en pedacitos pequeños.

Una vez están cortados, se fríen con abundante aceite en una sartén, poco a poco.

Por último, se echan en un celemín (elemento que usamos de medida) y añadimos la miel al gusto.

Cabe destacar que se pueden presentar en torta y ésta cortada en forma de rombos o en moldes de magdalenas.

¡¡Están para chuparse los dedos!

Ana Barrios López

Residencia Municipal de Mayores Fernando Santos.